El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela denunció la desaparición del periodista Joan Camargo, quien fue interceptado el jueves por la mañana por individuos vestidos de negro al salir de su residencia en la parroquia San José de Cotiza, en Caracas. Según el SNTP, Camargo se disponía a salir en motocicleta cuando fue abordado por personas en otra moto y un automóvil rojo. Sin identificación, los sujetos obligaron al periodista a subir al vehículo, y desde entonces no se ha tenido conocimiento de su paradero. La última conexión de Camargo en WhatsApp se registró a las 8:12 a.m., solo siete minutos después de su desaparición.
Familiares, colegas y defensores de la libertad de prensa siguen sin información sobre su situación y no han recibido notificación oficial alguna. El SNTP exigió una investigación inmediata sobre el caso. «Varios sujetos sin identificación y vestidos de negro se llevaron esta mañana al periodista de sucesos Joan Camargo. Hasta este momento se desconoce su paradero», informaron en sus redes sociales, resaltando la necesidad de que se garantice la integridad del reportero y se proporcione información sobre su localización.
Por su parte, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos declaró que la desaparición forzada constituye un delito grave, exigiendo garantías de seguridad y la inmediata liberación del periodista. Esta situación ha llamado la atención de otras organizaciones, como PROVEA, que advirtieron sobre los riesgos a la libertad de expresión cuando se criminaliza a los periodistas por ejercer su labor informativa.
La desaparición de Camargo intensifica las preocupaciones sobre el clima de hostigamiento y violencia que enfrentan los periodistas en Venezuela. En los últimos meses, se han incrementado las detenciones arbitrarias, intimidaciones y ataques contra quienes ejercen el periodismo independiente. Diversas organizaciones internacionales han señalado las dificultades para cubrir temas sensibles sin poner en riesgo la seguridad y libertad de los comunicadores.
El SNTP también denunció la reciente detención arbitraria de Omario Castellanos, estudiante de comunicación social y reportero de Soy Larense, junto a su madre y hermano. Este operativo, realizado sin orden judicial el 16 de octubre, incluyó el decomiso de teléfonos y equipos de trabajo del joven periodista. Castellanos enfrenta cargos por terrorismo, traición a la patria y asociación para delinquir. Además, el sindicato alertó sobre su delicada situación de salud, ya que sufre problemas circulatorios graves y carece de atención médica en la cárcel de Yare, situada a más de 300 kilómetros de su hogar.
Tanto la desaparición de Camargo como el caso de Castellanos ponen de relieve la creciente represión y censura contra la prensa. El Foro Penal, una organización dedicada a los derechos humanos en el país, reportó que a fecha del 20 de octubre existían al menos 866 presos políticos en Venezuela, incluyendo a varios trabajadores de la comunicación. El SNTP, junto a organizaciones especializadas y la comunidad internacional, reitera su exigencia de que se aclare el paradero de Joan Camargo, se le garantice su integridad física y se respete el derecho de todos los trabajadores de prensa a informar sin temor a represalias.




