Choque entre ELN y disidencias de FARC en Amazonas por control territorial y del narcotráfico

Una mujer y un hombre heridos fueron trasladados a la emergencia del Hospital José Gregorio Hernández de Puerto Ayacucho tras un enfrentamiento entre grupos irregulares colombianos en el estado Amazonas. Este conflicto se ha intensificado en las últimas semanas, involucrando a combatientes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC.

Los residentes de Puerto Ayacucho expresan su preocupación por estos enfrentamientos que ocurren en un contexto de lucha por el control territorial y por actividades ilegales como el contrabando y el narcotráfico. Un testigo indicó que el tiroteo tuvo lugar en una finca ubicada en la parroquia Parhueña, donde se enfrentaron personas armadas con los irregulares.

Entre los heridos se encuentra un niño y una mujer, esta última identificada como enfermera en un ambulatorio militar. Gerson Gómez Estrada, conocido como “Yito”, fue otro de los afectados, recibiendo múltiples disparos durante el enfrentamiento, y se reportó su fallecimiento. Las guerrillas habrían llevado a sus muertos y heridos, y su cadáver aún no ha sido trasladado a la morgue.

Los disparos se escucharon en el Balneario Los Castillo, donde las familias se encontraban recreándose. Testigos reportaron que el tiroteo duró aproximadamente una hora, sin que las autoridades militares o policiales proporcionaran información oficial sobre el incidente, a pesar de haber enviado personal al hospital.

Residentes de la zona han manifestado su creciente preocupación por la inacción de las autoridades frente a estas situaciones. Un activista local indicó que las fuerzas del orden no interfieren con los grupos guerrilleros, mientras que persiguen a comunidades indígenas y mineros. Esta situación se complica por la proximidad del conflicto a la capital del estado, un fenómeno que no se había visto desde un ataque del ELN en noviembre de 2018, que resultó en la muerte de tres sargentos de la Guardia Nacional.

Las disputas entre el ELN y las disidencias de las FARC por el control del territorio continúan, generando un clima de inseguridad en la región. La violencia y la falta de respuesta por parte de las autoridades pone de manifiesto la complejidad del panorama de seguridad en Amazonas.