Maduro amenaza con romper acuerdos con Trinidad y Tobago tras llegada de buques de guerra de EE. UU.

El régimen de Maduro amenazó este lunes con suspender todos los acuerdos energéticos con Trinidad y Tobago, argumentando que el país caribeño se ha alineado con Estados Unidos al recibir un destructor de la Armada norteamericana para ejercicios militares en la región. Esta amenaza fue anunciada por Delcy Rodríguez, quien mencionó que la presencia del USS Gravely y el apoyo de Trinidad y Tobago a las maniobras estadounidenses son percibidos como una «agresión» contra Venezuela y la región.

Rodríguez indicó que la directiva ha decidido proponer a Maduro la denuncia inmediata del acuerdo marco de cooperación energética entre ambos países, vigente desde 2015. Este acuerdo permite la explotación conjunta de yacimientos de gas y la integración de infraestructuras de hidrocarburos.

El USS Gravely se encuentra en Puerto España para realizar ejercicios militares con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago, cuyo objetivo es fortalecer la seguridad regional y la cooperación militar. La presión del régimen y su retórica de amenazas aumentan en el contexto del mayor despliegue naval estadounidense en el Caribe en más de 30 años, liderado por el portaaviones USS Gerald R. Ford.

La narrativa del régimen se centra en acusaciones de un asedio extranjero para justificar el aislamiento del país, mientras que Rodríguez realizó acusaciones en contra de la primera ministra de Trinidad y Tobago, afirmando que ha convertido su territorio en un «portaaviones de los Estados Unidos» y que hay un «plan guerrerista» en contra de Venezuela.

Caracas también denunció haber desmantelado una supuesta célula criminal que planearía atacar al USS Gravely, aunque no se presentaron pruebas que respalden estas afirmaciones. Las autoridades de Trinidad y Tobago rechazaron categóricamente las acusaciones del régimen, afirmando que su única intención es cooperar en materia de seguridad y ayudar en la lucha contra el crimen trasnacional.

Por otra parte, el gobierno trinitario defendió los acuerdos energéticos, manifestando su interés en mantener la colaboración con Venezuela, aunque esclareceron que ni las maniobras militares ni su alineación internacional deben interpretarse como una traición a su soberanía. El USS Gravely permanecerá en Trinidad hasta el 30 de octubre, parte de una flota de siete embarcaciones desplegadas como parte de las operaciones de la administración estadounidense.