El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfatizó la importancia de mantener la paz en Sudamérica durante una rueda de prensa en Kuala Lumpur. Lula se ofreció como intermediario entre Estados Unidos y Venezuela en medio de la creciente tensión en la región, afirmando que Brasil está dispuesto a ayudar si EE.UU. necesita apoyo para abordar la situación en Venezuela.
La propuesta de Lula fue comunicada a los medios por el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, después de una reunión entre Lula y el presidente estadounidense, Donald Trump, en el contexto de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Lula destacó que era esencial considerar la experiencia de Brasil y expresó su deseo de iniciar negociaciones sobre el arancel del 50 % que Washington impuso a Brasil en respuesta a la causa judicial contra Jair Bolsonaro.
Además, Lula advirtió que el conflicto no se puede resolver mediante la violencia y se mostró disponible para dialogar sobre la situación en Venezuela.
Recientemente, el gobierno estadounidense ha intensificado su presencia militar en el Caribe, cerca de las costas de Venezuela, con el despliegue del portaviones más grande de su flota como parte de una nueva fase de su campaña antidrogas. Esta acción ha sido justificada por Washington como un esfuerzo contra las rutas de narcotráfico que operan en la región, donde se han reportado pérdidas de vidas.
Desde Caracas, Maduro ha criticado el refuerzo militar estadounidense, argumentando que tiene como objetivo desestabilizar su régimen. En medio de maniobras militares entre Estados Unidos y Trinidad y Tobago, la retórica de Maduro se ha intensificado, calificando a Venezuela y Colombia como «hermanas siamesas» y criticando las sanciones impuestas por EE.UU. al presidente colombiano, Gustavo Petro.
El despliegue de la embarcación USS Gravely en aguas trinitenses ha generado más tensiones diplomáticas. Maduro ha denunciado provocaciones militares, acusando a Trinidad y Tobago de cooperar con la CIA para desatar un conflicto en el Caribe. Además, la administración de Maduro ha señalado la captura de «mercenarios» vinculados a la CIA, afirmando que existe un plan para escalar la violencia desde las fronteras con Trinidad y Tobago o desde territorio venezolano.
