La alta jerarquía de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está bajo cuestionamiento debido a la falta de transparencia sobre el fallecimiento de militares en operativos recientes. El 13 de octubre de 2025, un enfrentamiento en Caño del Medio, en el Catatumbo, resultó en la muerte de cinco personas, de las cuales cuatro eran soldados. Un militar que solicitó mantener su identidad en el anonimato indicó que, a pesar del incidente ocurrido hace dos semanas, la FANB solo publicó un video promoviendo un operativo llamado «Relámpago del Catatumbo», sin aludir a la gravedad de los hechos.
Durante el enfrentamiento, que inició alrededor de las 5 de la tarde, se producen daños en la salud de varios soldados, quienes fueron trasladados a un hospital que luego fue militarizado. Se reportaron cinco personas detenidas en la operación, en la que efectivos militares buscaron un reconocimiento en la zona, donde se identificó la presencia de guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El militar afirmó que el campamento pertenecía a una facción del ELN, que se presentó como tal y contaba con uniformes, pancartas y documentación de su organización. Según informes, en el campamento se encontraron diversos armamentos, incluyendo nueve fusiles, siete pistolas, dos explosivos, y tres vehículos, entre otros equipos.
No es la primera vez que la FANB omite información sobre incidentes con guerrillas colombianas que resultan en la muerte de soldados venezolanos, manteniendo una política de silencio. Este incidente se enmarca en un contexto de colaboración y tolerancia entre el ELN y la FANB, que ha sido evidente en los últimos años.
El uso del término «Tancol» (terroristas armados narcotraficantes colombianos) ha sido promovido por algunos oficiales como una forma de ocultar la identificación de grupos guerrilleros específicos. En un reciente video de la FANB, el jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Zulia mencionó que se había desmantelado un campamento utilizado por elementos Tancol, reportando la incautación de armas y otros materiales relacionados con actividades delictivas.
Sin embargo, se destaca que el informe del jefe de la ZODI no mencionó el fallecimiento de soldados ni la gravedad de la situación en el hospital, lo que plantea dudas sobre la veracidad y transparencia de la información que se está proporcionando al público.
