Canonización histórica de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles por el Papa, clave para la fe católica en Venezuela

El domingo, en la plaza de San Pedro, se celebró la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, figuras emblemáticas de Venezuela. La ceremonia fue un evento vibrante y colorido, con miles de banderas venezolanas ondeando en el sol. La canonización de estos santos fue especialmente significativa para muchos venezolanos, quienes lo siguieron a través de las pantallas en medio de una crisis política y económica.

Cuando se pronunció la fórmula de canonización en latín, el aplauso resonó hasta Caracas, donde numerosos fieles se congregaron para ver la transmisión en vivo, algunos con imágenes y estampas de los nuevos santos y otros encendiendo velas en altares improvisados. Este evento ofreció un momento de unidad en un país que ha estado marcado por la polarización política.

Cerca de 55.000 peregrinos asistieron a la celebración, con muchos ondeando la bandera tricolor y vistiendo camisetas con imágenes de Hernández y Rendiles. Un asistente, José Ramón Malave Contreras, compartió cómo su madre le puso su nombre en honor a Hernández, quien es conocido como el «médico de los pobres».

La ceremonia no solo se dedicó a las figuras venezolanas, ya que el papa también canonizó a otros cinco santos de distintas nacionalidades. Sin embargo, la devoción por Hernández y Rendiles resaltó en el evento.

José Gregorio Hernández, nacido en Isnotú en 1864, se destacó como médico y dedicó su vida a atender a los necesitados sin cobrar, en muchas ocasiones costea medicamentos de su propio bolsillo. Falleció en 1919 tras un accidente en Caracas. Su canonización fue solicitada por millones de venezolanos, lo que muestra su impacto en la cultura nacional.

Por otro lado, Carmen Rendiles nació en 1903 y, a pesar de sufrir una discapacidad física, se dedicó a fundar escuelas para niñas desfavorecidas y obras en beneficio de los más vulnerables. Tras dos milagros reconocidos por la iglesia, su canonización se llevó a cabo.

En Caracas, la atmósfera durante la transmisión fue festiva, con familias reunidas y comercios decorados con imágenes de los nuevos santos. Para muchos venezolanos, la canonización fue un motivo de esperanza en medio de las dificultades que enfrenta el país.

El papa concluyó su homilía instando a las comunidades a dejarse inspirar por el ejemplo de los nuevos santos. La canonización de Hernández y Rendiles el 19 de octubre de 2025 quedó registrada como un día significativo para la fe católica en Venezuela, simbolizando una posible unión en tiempos de crisis.