El vuelo YV-3440, un Learjet 55, sufrió un accidente en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, Venezuela. Este incidente ha reavivado el interés en Ramón Carretero Napolitano, un empresario panameño conocido por sus vínculos con el chavismo. El accidente ocurrió poco después del despegue, a las 12:52 p.m., y forzó la activación de protocolos de emergencia, alterando momentáneamente las operaciones en el aeropuerto y causando retrasos en vuelos internacionales. Dos personas fueron rescatadas y están en condiciones estables.
Imágenes del lugar muestran una nube de humo en la pista tras el impacto. El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) ha iniciado una investigación para determinar las causas del accidente, que aún son inciertas. Según registros, el avión había realizado vuelos recientes a Cuba y Panamá.
La presencia de Carretero en el vuelo añade una dimensión política al accidente. Desde 2013, se ha consolidado como contratista del Estado venezolano, obteniendo contratos millonarios para proyectos como la construcción de infraestructuras deportivas y remodelaciones hoteleras. Diversas investigaciones han revelado que sus empresas han recibido alrededor de 769 millones de dólares, además de conexiones financieras con otras empresas vinculadas a figuras cercanas al régimen.
Carretero ha mantenido relaciones estrechas con Juan Carlos López Tovar, el cual también se benefició de proyectos financiadamente. Los contratos de Carretero fueron gestionados a través de la Fundación Pro-Patria 2000, controlada por familiares de la primera dama, Cilia Flores. En los últimos años, sus empresas ampliaron su influencia en licitaciones públicas, participando en la importación de diversos productos.
Mientras tanto, López Tovar y su esposa disfrutaban de un estilo de vida lujoso en Panamá, con gastos en propiedades y boutiques de alta gama, contrastando con la crisis humanitaria en Venezuela. Este desenlace ha llevado a que el nombre de Carretero regrese al centro de atención, mezclando el accidente con la red de negocios que ha sostenido al régimen bolivariano. Hasta el momento, ni las autoridades venezolanas ni el gobierno panameño se han pronunciado oficialmente sobre la situación de los pasajeros o su estado de salud. La investigación del incidente apenas ha comenzado.
