La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció en su más reciente informe graves violaciones a la libertad de información en Cuba, Nicaragua y Venezuela, destacando el impacto negativo sobre el periodismo independiente en estas naciones. El documento fue presentado durante la 81 Asamblea General de la organización, celebrada en Punta Cana, República Dominicana.
En cuanto a Venezuela, la SIP destacó el bloqueo de ochenta páginas digitales, como PDP, CNN y NTN24, como parte de una estrategia que restringe el acceso a fuentes independientes de información. Este bloqueo se ejecuta mediante compañías telefónicas como Telefónica y su filial Movistar, que tiene más del 50% de participación en el mercado de Internet en el país. La represión también abarca los medios de comunicación, donde se utiliza la Ley Resorte como un «instrumento punitivo» que impone la autocensura en el espectro radioeléctrico.
Asimismo, se resalta el encarcelamiento de periodistas, mencionando los casos de Nakary Mena Ramos, acusada de instigación al odio, y Roland Carreño, quien ha sido trasladado a un paradero desconocido después de estar un año privado de libertad. Según la SIP, dieciocho trabajadores del sector se mantienen detenidos, lo que refleja la grave represión enfrentada por la prensa independiente.
El informe también abordó la situación en Cuba, donde el periodismo independiente está sometido a lo que se denomina «genocidio silencioso», con un control estatal que sofoca cualquier disidencia. En Nicaragua, la situación se caracteriza por el cierre de medios, acciones de exilio y una vigilancia estatal creciente, imponiendo un ambiente hostil para los periodistas.
La SIP subrayó que en varios países de la región, el acceso a la información pública se mantiene prohibido para la prensa independiente, sumando obstáculos como la criminalización judicial y restricciones a la financiación. Así mismo, destacó un aumento en el acoso judicial en México, Paraguay y Chile, así como casos de violencia y asesinato de periodistas, considerados indicadores graves del contexto adverso para la libertad de prensa en América Latina.
Por otro lado, Uruguay fue señalado como un ejemplo positivo donde, durante este período, no se han constatado hechos graves que afecten la libertad de prensa, permitiendo que medios y periodistas operen sin obstáculos. La SIP hizo un llamado a los gobiernos y organismos internacionales para garantizar la protección efectiva del periodismo en la región.