Altos funcionarios de la dictadura venezolana, incluyendo a Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, han promovido iniciativas para presentarse ante Estados Unidos como una opción alternativa a la actual situación política. Estas propuestas, gestionadas a través de intermediarios en Qatar, buscan mostrar un «madurismo sin Maduro» como una forma de facilitar una posible transición pacífica en Venezuela, manteniendo la estructura de poder existente.
Fuentes han indicado que mediadores de Qatar presentaron a Estados Unidos dos propuestas formales a lo largo del año, una en abril y otra en septiembre. Ambas sugerían mecanismos de gobernabilidad sin la participación de Maduro. En estos escenarios, Delcy Rodríguez asumiría un papel importante, mientras que el general retirado Miguel Rodríguez Torres, actualmente en el exilio, lideraría un gobierno de transición. Este enfoque se basa en la percepción de que Rodríguez y su hermano podrían ser considerados una versión «más aceptable» del chavismo, dado que no enfrentan acusaciones federales en Estados Unidos.
Sin embargo, ex funcionarios de la dictadura han implicado a ambos en actividades relacionadas con el narcotráfico y el lavado de dinero, principalmente en conexiones con el Cartel de los Soles, que opera dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas.
Las mediaciones cataríes cobraron relevancia tras un endurecimiento de la postura de la administración Trump hacia el régimen en Caracas, especialmente debido a un despliegue militar estadounidense en el Caribe enfocado en la lucha contra el narcotráfico. Qatar, señalado por autoridades estadounidenses de resguardar fondos venezolanos, ha actuado como mediador clave en estas conversaciones.
Una de las propuestas incluyó la seguridad para Maduro dentro de Venezuela y el acceso de empresas estadounidenses a la industria petrolera del país, a cambio de la retirada de los cargos federales en Estados Unidos. La segunda propuesta preveía una transición encabezada por Delcy Rodríguez y Rodríguez Torres, permitiendo a Maduro exiliarse en Qatar o Turquía. Sin embargo, el historial de Rodríguez Torres, vinculado a violaciones de derechos humanos, representa un obstáculo significativo.
Estados Unidos finalmente rechazó estas propuestas, considerándolas intentos de mantener la estructura criminal de la dictadura bajo una nueva fachada. Desde entonces, la dictadura ha intensificado su urgencia por alcanzar un acuerdo, al tiempo que las acciones militares estadounidenses en la región se han incrementado, incluyendo la destrucción de embarcaciones vinculadas a organizaciones terroristas.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, ha denunciado que Washington utiliza acusaciones de narcotráfico como pretexto para cambios en el régimen, y ha calificado las operaciones estadounidenses como «belicistas e inhumanas».
