Principales hitos de María Corina Machado en su lucha contra el régimen de Maduro

La opositora venezolana María Corina Machado fue galardonada recientemente con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su compromiso con la promoción de derechos democráticos en Venezuela. Este viernes, recibió el reconocimiento en Oslo, recibiendo respaldo internacional por su persistente lucha.

Desde su enfrentamiento con Hugo Chávez y su papel en el partido opositor en contra del régimen de Maduro, Machado se ha destacado por cuestionar políticas clave. En 2012, durante el discurso anual de Chávez en la Asamblea Nacional, la entonces diputada criticó la política de expropiaciones, afirmando: “Expropiar es robar”. En respuesta, Chávez la menospreció sugiriendo que ganara primarias para debatir con él.

En 2014, Machado denunció violaciones a los derechos humanos durante protestas en Venezuela y fue apartada del Parlamento tras expresar su preocupación durante una reunión de la OEA, donde actuó como “embajadora alterna” de Panamá. Posteriormente, fue inhabilitada por 12 meses debido a acusaciones de promover la violencia y se le consideró una legisladora radical.

Tras un fallido intento de destitución de Maduro liderado por Juan Guaidó, Machado regresó a la política en un contexto de oposición dividida y desmoralizada. En 2023, impulsó elecciones primarias para seleccionar un candidato opositor a Maduro para las elecciones presidenciales de 2024. En aquel proceso, 2,4 millones de electores participó, y Machado obtuvo el 92% de los votos, consolidando su liderazgo. Sin embargo, no pudo presentar su candidatura porque la Contraloría General de la República venezolana amplió su inhabilitación política a 15 años por presunta vinculación con «una trama de corrupción».

Para contrarrestar la censura, Machado anunció a Edmundo González Urrutia, un diplomático de 76 años, como candidato presidencial de la oposición. La exlegisladora mantuvo el liderazgo de la campaña, recorriendo el país en automóvil debido a las restricciones de viaje aéreo impuestas por el régimen. En cada visita, recibió muestras de apoyo masivo, aunque el papel de González Urrutia fue menos protagónico.

El 28 de julio, se llevaron a cabo elecciones en un ambiente de alta participación. El Consejo Nacional Electoral proclamó a Maduro como vencedor con el 52% de los votos, pero no presentó las actas correspondientes. Ante esto, la comunidad internacional pidió aclaraciones, y Machado afirmó que González Urrutia había ganado con un 70% de los votos, acusando a Maduro de fraude electoral.

A pesar de la obligación legal de presentar los escrutinios detallados, el CNE no lo hizo. Tras el anuncio de resultados, surgieron protestas espontáneas, resultando en la detención de aproximadamente 2.400 personas. Machado publicó en internet actas escaneadas de las máquinas de votación para sustentar sus denuncias, aunque el chavismo desestimó su validez.

Después de dos días de protestas contra la reelección de Maduro, Machado anunció el 1 de agosto su paso a la clandestinidad, citando motivos de seguridad tras ser mencionada por Maduro en relación con hechos de violencia que dejaron 24 muertos. Las detenciones generaron ambiente de temor, debilitando a la oposición, y González Urrutia se exilió en España en septiembre. Machado, por su parte, anunció mantener vínculos con aliados internacionales, especialmente Estados Unidos, en busca de “libertad” para el pueblo venezolano. Aunque el régimen la acusa de conspiración, no existe una orden de arresto formal en su contra.

El Comité Nobel noruego destacó que el premio fue otorgado a Machado «por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia».