El 10 de octubre de 2025, se mencionó que la opositora venezolana María Corina Machado recibió el Premio Nobel de la Paz, destacando su «incansable trabajo promoviendo los derechos democráticos para el pueblo de Venezuela». Durante una comparecencia, se hizo referencia a un mensaje de Machado en el que dedicó el galardón «al sufrido pueblo de Venezuela y a Maduro» por su apoyo a la causa.
En el mismo evento, se afirmó que la situación en Venezuela es «un desastre» y que la oposición necesita apoyo. La dedicatoria de Machado se produce en un contexto donde se intensifican las acciones diplomáticas contra Maduro, y la campaña militar estadounidense se desarrolla cerca de las costas venezolanas. Estas acciones son vistas por la oposición y otros líderes disidentes como necesarias para la restauración de la soberanía popular.
El Comité Nobel eligió a Machado por su papel como figura de unidad de la oposición y su perseverancia ante amenazas y persecuciones. Líderes políticos de América, incluidos presidentes y ex mandatarios, felicitaron a Machado por el premio, considerándolo un respaldo a la democracia y la libertad en la región. El secretario general de la ONU, António Guterres, y el ex presidente Barack Obama, también elogiaron su ejemplo en la lucha democrática global, junto con presidentes de países como Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana.