El jueves, Maduro hizo un llamado a la paz durante una transmisión por televisión estatal, abogando por la armonía y rechazando la guerra. En su discurso, utilizó una mezcla de español e inglés, manifestando: “No a la guerra… Sí a la paz, para siempre”. En un tono autocrítico, se refirió a su limitada habilidad para hablar inglés, comparándola con el personaje de Tarzán.
Sus declaraciones se dan en un contexto de intensificación de operaciones militares por parte de Estados Unidos contra narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, operaciones que han resultado en al menos 32 muertes, aunque la administración estadounidense no ha proporcionado muchos detalles sobre las actividades llevadas a cabo.
En respuesta a posibles ataques terrestres, Maduro instó a la población a realizar “una huelga general, insurreccional, revolucionaria” si ocurriera un ataque que amenazara la soberanía del país. En su discurso, afirmó que la clase trabajadora sería el principal escudo del país contra cualquier agresión externa, pidiendo a la sociedad venezolana que actúe si se diera esa eventualidad.
Además, aseguró que en ocasiones pasadas, su llamado fue suficiente para activar las respuestas defensivas de las fuerzas armadas y de grupos efectivos de la clase trabajadora, como las Milicias Bolivarianas.
Por su parte, Maduro anunció el despliegue indefinido de tropas y recursos en cinco provincias, ampliando la movilización inicial de 15,000 soldados tras el ataque estadounidense a embarcaciones sospechosas de narcotráfico. Este jueves, Vladimir Padrino López, bajo sanciones internacionales por sus vínculos con el régimen, confirmó que se están consolidando recursos militares para la defensa nacional, en el marco de ejercicios que se desarrollan en varios estados del país.
Al mismo tiempo, Estados Unidos ha iniciado ejercicios militares en conjunto con Trinidad y Tobago frente a las costas venezolanas, con el destructor USS Gravely participando en estas maniobras. Este movimiento es parte de una campaña contra el narcotráfico que, según informes, ha dejado un saldo de 37 muertos en recientes bombardeos.
Estados Unidos ha acusado a Maduro de liderar una red de narcotráfico, afirmación que este último ha negado.
