El dictador Nicolás Maduro afirmó que la milicia venezolana ha recibido una «orden de combate» para «defender la soberanía del país», en un contexto de tensión creciente con Estados Unidos, que ha aumentado su presencia militar en el Caribe para luchar contra el narcotráfico. Durante su discurso por el XX aniversario del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), sostuvo: «La orden de combate está dada para toda la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y para la Milicia Nacional Bolivariana, con el fin de proteger la soberanía de una Venezuela pacífica, así como la integridad territorial y el derecho de nuestro pueblo a la paz y al desarrollo».
Maduro también indicó que está «preparado» para activar el «estado de conmoción exterior» si Venezuela es agredida militarmente, resaltando que el país posee una fuerza militar «cohesionada y capaz de preservar la paz». Explicó que el decreto de conmoción exterior está listo y pronto se someterá a revisión por el Consejo Nacional de Soberanía y Paz, aunque espera que no se produzcan agresiones.
La declaración de Maduro se enmarca en un contexto de movilización interna del régimen, con ejercicios militares y entrenamientos de la milicia, con el objetivo de preparar a la población ante posibles agresiones. Se anunció la realización de un simulacro nacional este sábado para entrenar a la población frente a desastres naturales o eventualidades militares.
El chavismo ha intensificado su movilización ante lo que considera «amenazas» de Estados Unidos y el desplazamiento de sus barcos de guerra en la región. Recientemente, se realizaron reclutamientos de nuevos voluntarios en la Milicia Bolivariana y ejercicios militares en diferentes localidades, reforzados por la inquietud generada por recientes temblores en el occidente del país.
A finales de agosto, el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, desplegó ocho barcos y un submarino en el Caribe, lo que resultó en la destrucción de tres embarcaciones supuestamente relacionadas con el narcotráfico, y provocó un saldo de 14 muertos. Trump rechazó una oferta de diálogo de Maduro, reiterando sus acusaciones de que este lidera el «Cartel de los Soles».
En el ámbito internacional, el dictador sandinista Daniel Ortega expresó su apoyo al régimen venezolano, condenando el despliegue militar estadounidense con la afirmación de que busca apoderarse del petróleo venezolano. En contraste, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, respaldó la operación estadounidense en su lucha contra el narcotráfico.
El ministro de Defensa chavista, Vladimir Padrino López, subrayó el papel del Comando Estratégico Operacional de la FANB como un «bastión fundamental» para la estabilidad nacional, llevando a cabo «operaciones y despliegues militares constantes» para asegurar la independencia y paz del pueblo venezolano. Asimismo, según Bloomberg, Maduro habría ofrecido a Trump colaborar en la persecución de líderes de bandas narcocriminales como el Tren de Aragua, buscando un diálogo directo para disminuir las tensiones bilaterales, a través de una carta enviada por el representante estadounidense Richard Grenell a principios de septiembre.
