Maduro acusó a Cardenal Porras de conspiración tras canonización de José Gregorio Hernández

Maduro acusó al cardenal Baltazar Porras de «conspiración» en relación con la canonización de José Gregorio Hernández, un santo venezolano. Durante un acto en Caracas, Maduro afirmó que Porras había dedicado su vida a obstaculizar la canonización, pero que “ha sido derrotado por Dios y por el pueblo”.

Maduro también sugirió que sectores del clero, encabezados por Porras, habían intentado manipular la situación para evitar el reconocimiento de Hernández, aunque no presentó evidencia que respalde tales afirmaciones.

Porras, desde Roma, había abordado previamente la situación política y social de Venezuela, denunciando la militarización, la persecución a la disidencia y violaciones a los derechos humanos de los presos políticos, describiendo el contexto nacional como “moralmente inaceptable”. Criticó la reducción de la libertad ciudadana y el aumento de la pobreza, advirtiendo sobre el impacto negativo en la convivencia pacífica y la sociedad en general.

El cardenal también hizo hincapié en la desintegración de las familias debido a la situación de los presos políticos y la falta de recursos para su defensa. Mientras tanto, Maduro se atribuyó el mérito de impulsar el proceso de canonización ante el Vaticano, narrando su encuentro con el papa Francisco en 2013.

Maduro afirmó que durante esa reunión presentó una estatuilla de Hernández y que el papa había mostrado interés, comenzando así un nuevo proceso en la causa de canonización. Asimismo, recordó otra conversación con el papa en 2016, en la que se discutieron amenazas a su persona.

Las acusaciones de Maduro contra Porras reflejan el discurso del régimen hacia clérigos que critican el deterioro institucional y la crisis humanitaria en el país. Sin presentar pruebas concretas, Maduro sostuvo que “la cofradía” a la que acusó Porras fue superada por “Dios y el pueblo”.

Porras no ha comentado públicamente las acusaciones, aunque ha reforzado en varias ocasiones la importancia simbólica de José Gregorio Hernández para los venezolanos, y su canonización ha sido reconocida internacionalmente como un mensaje de esperanza en tiempos adversos.