El fracaso del llamado a las armas de Nicolás Maduro en Venezuela
El dictador Nicolás Maduro hizo un llamado para formar milicias civiles con el objetivo de defender a Venezuela ante una posible intervención de Estados Unidos, pero la respuesta ha sido mínima. En los centros de reclutamiento de Caracas, las filas eran cortas, compuestas en su mayoría por empleados públicos, quienes denunciaron presiones para inscribirse. Un empleado de la alcaldía, que pidió permanecer en el anonimato, afirmó: “Esto es solo una formalidad para no perder el trabajo”, mientras que otro reclutado manifestó: “Fui presionado. Si estalla un conflicto, no voy a pelear”.
La campaña del régimen chavista surgió en respuesta al despliegue de ocho buques de guerra de EE. UU. en el Caribe, incluyendo tres destructores y un submarino nuclear. Washington sostiene que este operativo tiene como fin combatir el narcotráfico, y recientemente dio a conocer el hundimiento de cuatro embarcaciones en el cual se reportaron 21 muertes, acusando a los involucrados de ser contrabandistas.
Analistas ven este despliegue como un movimiento político. Maduro alega que es un intento de cambio de régimen, una afirmación que Donald Trump niega. La administración estadounidense mantiene que Maduro lidera el llamado Cartel de los Soles, compuesto por altos mandos políticos y militares del chavismo, y en agosto aumentó a 50 millones de dólares la recompensa por su captura.
El secretario de Guerra expresó que habían abatido a cuatro narcotraficantes. Además, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió a las tropas cerca de Puerto Rico que sus actividades no son meramente de entrenamiento. Por su lado, el exfuncionario del Tesoro Marshall Billingslea difundió imágenes de drones que mostraban el supuesto búnker de Maduro en Caracas.
Maduro comenzó su tercer mandato en enero tras unas elecciones ampliamente cuestionadas por la comunidad internacional. Recientemente, firmó un decreto de seguridad no especificado, declarando en televisión que, en medio de amenazas, Venezuela es más fuerte y unida que nunca. Su ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, afirmó que tienen 36,000 soldados desplegados y 4.5 millones de milicianos listos ante una invasión.
El mes pasado, el régimen realizó ejercicios militares en La Orchila, donde participaron 12 buques, 22 aeronaves, y 2,500 efectivos, lanzando misiles C802 de origen chino y CM90 iraníes, además de artillería soviética. Los nuevos reclutas, en tierra, recibieron instrucciones básicas sobre el manejo de armas.
En los centros de inscripción, la mayoría de los presentes eran funcionarios con uniformes u camisetas del sector público. Se repartían banderas y discursos de Maduro, mientras que altavoces sonaban canciones patrióticas. Un comandante miliciano de Caracas afirmó que los inscritos “están cumpliendo con su deber patriótico”. Un portavoz del Gobierno descalificó afirmaciones sobre la baja participación.
Según el analista Ryan Berg del CSIS, mantener la lealtad de las fuerzas armadas es crucial para el régimen. “Si su control sobre los militares se debilita y Washington realiza ataques terrestres contra objetivos vinculados al narcotráfico, Maduro podría quedar en una situación vulnerable”, explicó.
A pesar de múltiples desafíos, Maduro ha sostenido su poder durante 12 años, superando varios intentos de derrocamiento. Durante la administración de Trump, EE. UU. impuso sanciones severas y reconoció a Juan Guaidó como presidente legítimo, aunque este careció de control sobre el poder y terminó en el exilio.
La líder opositora María Corina Machado declaró que Maduro no tiene mandato tras las elecciones fallidas del año pasado, señalando que la escasa participación militar demuestra su aislamiento político. “El hecho de que Maduro deba crear campañas de milicias evidencia su desconfianza en las fuerzas armadas”, concluyó, al afirmar que lidera un movimiento clandestino con decenas de miles de personas. “Está intentando establecer un movimiento civil paramilitar, y el resultado ha sido vergonzoso”, afirmó.
