El régimen venezolano llevó a cabo nuevos ejercicios militares en las costas del Caribe, en respuesta al despliegue militar de Estados Unidos en la región, según informaron las autoridades. Las maniobras, que incluyeron el uso de baterías antiaéreas, se realizaron en los estados Falcón y Sucre, y formaron parte de un simulacro nacional ordenado por la dictadura para abordar desastres naturales y posibles conflictos bélicos.
El canal estatal VTV y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) mostraron imágenes de tropas movilizándose con equipos militares en el Cabo de San Román, cerca de Aruba. Allí, enormes camiones transportaron misiles antiaéreos Pechora de fabricación rusa, y los militares realizaron disparos de cañones al mar, así como el despliegue de vehículos anfibios.
El régimen denunció el reciente despliegue de buques de guerra y un submarino de EE. UU. en el Caribe como una «amenaza militar». Washington, por su parte, aseguró que sus operaciones tienen como objetivo combatir el narcotráfico y afirmó haber destruido varias embarcaciones cargadas de drogas provenientes de Venezuela, causando la muerte de 14 personas.
En paralelo, la FANB llevó a cabo un operativo antidrogas en Sucre con más de 5,200 efectivos, arrestando a 30 personas, destruyendo nueve campamentos y confiscando 10 embarcaciones y 7,500 litros de combustible. También se realizaron ejercicios en la Isla de Patos, frontera con Trinidad y Tobago, con participación de helicópteros y paracaidistas.
El dictador Nicolás Maduro declaró que las Fuerzas Armadas tienen «orden de combate» para defender la soberanía nacional en medio de las tensiones crecientes con Estados Unidos. En un discurso, aseguró que está preparado para activar un «estado de conmoción exterior» si Venezuela es agredida militarmente.
Maduro aseguró que el país cuenta con una fuerza militar «cohesionada y capacitada» para mantener la paz y que el decreto para un estado de conmoción está listo, a la espera de consultarse con el Consejo Nacional de Soberanía y Paz. Esta declaración ocurre en un contexto de movilización interna del régimen, que incluye ejercicios militares y entrenamientos abiertos de la milicia, con el objetivo de preparar a la población ante posibles agresiones.