El Pentágono anunció el despliegue del portaaviones Gerald Ford en el mar Caribe con el objetivo de reforzar los esfuerzos contra el narcotráfico en América Latina. Esta decisión se da en un contexto de tensiones crecientes con Maduro en Venezuela, tras una serie de ataques militares dirigidos a lanchas presuntamente vinculadas al tráfico de drogas.
Sean Parnell, portavoz del Pentágono, indicó en la red social X que esta movilización es el resultado de una directiva presidencial. La misión está enfocada en “desmantelar las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCOs) y contrarrestar el narcoterrorismo en defensa de la Patria”.
Parnell agregó que la presencia adicional de las fuerzas estadounidenses en el área del Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM) permitirá mejorar las capacidades de detección, monitoreo e interrupción de actividades ilícitas que representan un riesgo para la seguridad y estabilidad en el hemisferio occidental. También se mencionó que los elementos desplegados “complementarán las capacidades ya existentes para interrumpir el tráfico de narcóticos y debilitar a las TCOs”.
El Gerald Ford y su grupo de ataque se unen a una fuerza ya desplegada en el Caribe, que incluye buques de asalto, aviones de combate F-35B, aeronaves de patrulla P-8 y drones MQ-9 operando desde Puerto Rico.
En la noche del jueves, el Ejército estadounidense hundió otra lancha en el Caribe, la cual, según sus declaraciones, estaba operada por la banda Tren de Aragua. Se reportó que en esta operación murieron seis personas calificadas como “narcoterroristas”.
La situación con Venezuela es tensa, ya que se ha informado que la CIA ejecuta operaciones encubiertas en el país, mientras que el régimen de Maduro sostiene que se busca un “cambio de régimen”. Maduro ha sido acusado de dirigir un cartel de drogas, alegaciones que rechaza.
En una declaración reciente, Maduro anunció el despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y cuerpos policiales a lo largo de las costas del país, en el marco de unos ejercicios militares de 72 horas. Vladimir Padrino López, confirmó las acciones del régimen, destacando la necesidad de una coordinación óptima frente a la movilización naval estadounidense.
La tensión aumentó aún más cuando se conoció que la administración de Trump planea ampliar la campaña militar contra el narcotráfico a operaciones terrestres, aunque sin especificar los lugares de intervención. Se subrayó la intención de mantener la ofensiva contra el tráfico de drogas.
