María Corina Machado agradeció este jueves al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, el respaldo de su gobierno en defensa de la democracia, tras una conversación telefónica relacionada con el Premio Nobel de la Paz que se le otorgó. Durante este diálogo, que duró aproximadamente 20 minutos, Machado expresó que “el reconocimiento es un premio a toda Venezuela; a todos los panameños y latinoamericanos que defienden la democracia de sus países”.
Machado también destacó el apoyo del mandatario panameño, subrayando su postura en el ámbito internacional. El Nobel de la Paz fue otorgado a María Corina Machado por su labor en la promoción de valores democráticos y su papel como figura central en la oposición a Maduro. Al recibir la noticia, Machado, que se encuentra en la clandestinidad desde hace más de un año, comentó que el galardón refleja un notable impacto tanto para los venezolanos como para el régimen, afirmando que “Maduro está absolutamente aislado y tiene los días contados”.
La relación entre Panamá y Venezuela ha estado marcada por tensiones recientes. En julio de 2024, Mulino ordenó el retiro de todo el personal diplomático panameño en Venezuela y suspendió las relaciones bilaterales, condicionando su reanudación a la existencia de un sistema institucional confiable para el conteo de votos en las elecciones presidenciales de ese mes. Mulino sugirió posteriormente ofrecer asilo político a Maduro como alternativa ante la crisis política y social generada por las elecciones del 28 de julio de 2024.
En enero de 2025, Panamá custodiaron las actas de las elecciones presidenciales venezolanas, documentos que la oposición considera como prueba de la victoria del candidato Edmundo González Urrutia. En respuesta, Maduro calificó de “cobarde” al presidente panameño y lo instó a “defender el Canal de Panamá”, en alusión a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, quien no descartó el uso de la fuerza militar para controlar la vía interoceánica. Recientemente, después de varios meses de ruptura diplomática, Panamá y Venezuela restablecieron sus relaciones consulares y reanudaron los vuelos entre ambos países.
