Defensa de ataques contra narcotráfico por parte de EE.UU.
Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU., defendió recientemente las operaciones militares contra embarcaciones relacionadas con el narcotráfico venezolano, comparando a estos grupos con Al Qaeda. Hegseth afirmó que «si estás en el Caribe, al norte de Venezuela y pretendes traficar drogas hacia EE.UU., eres un objetivo legítimo».
En una entrevista con Fox News, Hegseth mencionó que la inteligencia detrás de cada ataque es clara: «Sabemos de dónde vienen, para quién trabajan, adónde van y qué transportan». Esta información justifica, según él, los ataques como acciones «legítimas y precisas en defensa de la patria». Agregó que espera que estos esfuerzos disuadan a las organizaciones terroristas que amenazan a EE.UU.
El secretario aseguró que posee «todas las autorizaciones necesarias» debido a que los grupos de narcotráfico han sido catalogados como organizaciones terroristas extranjeras. En este contexto, Hegseth afirmó que su administración ha eliminado a cuatro narcotraficantes recientemente.
En las últimas semanas, la Armada y otras unidades estadounidenses han llevado a cabo varios ataques contra embarcaciones que, según el gobierno de EE.UU., zarpaban de puertos venezolanos con rumbo al mercado estadounidense. Según sus funcionarios, las ofensivas han disminuido significativamente las operaciones de estas embarcaciones.
Marco Rubio, secretario de Estado, respaldó esta estrategia, indicando que el Pentágono confía en su información sobre las embarcaciones involucradas. Destacó que la presencia de barcos armados sin la intención de pescar en aguas internacionales es una clara señal de actividad ilícita.
Rubio afirmó que por primera vez, el ejército estadounidense opera en su hemisferio contra narcotraficantes, lo que ya ha resultado en una notable reducción en el número de embarcaciones que transportan drogas hacia EE.UU.
A nivel internacional, Venezuela y sus aliados han criticado esta escalada, con Moscú expresando su preocupación y condenando las operaciones de EE.UU., lo que convierte esta acción en un punto de tensión geopolítica.
Acusaciones de lavado de dinero
Además, el FBI ha presentado cargos contra dos hombres involucrados en una presunta red de lavado de dinero relacionada con los hijos de Nicolás Maduro. La investigación, que comenzó en 2019, se centró en Arick Komarczyk, quien habría abierto cuentas bancarias en EE.UU. para los hijos de Maduro y sus asociados.
Reportes de actividades sospechosas revelaron transferencias de individuos y empresas venezolanas hacia Komarczyk. En 2022, se evidenció que Komarczyk y su socio, Irazmar Carbajal, aceptaron movilizar USD 100.000 que el FBI consideró bajo sanción y pertenecientes a funcionarios del régimen, de los cuales al menos USD 25.000 ingresaron al sistema financiero estadounidense.
A pesar de las acusaciones, Komarczyk calificó su situación como un «sexy business» cuando fue confrontado, según documentos del FBI.